Inasible yo!
La luz se escapa, enciende, huye a prender más hogueras. La antorcha que abrazsará al mundo...
viernes, mayo 28, 2010
Las mentiras que nos contaron del derecho
El derecho, como sistema, se sostiene sobre algunas interesantes mentiras, "postulados" para su autoconservación, que sólo masticamos cuando salimos de la facultad. La razonabilidad del legislador. Ese superhéroe del derecho, presuntamente ser humano dotado de un elevado sentido de la enormidad de las normas -y su contenido- que componen la maraña de sinsentidos que nos hacen aprender -a repetir- en la facultad. El legislador no se equivoca, hay que romperse la cabeza armonizando la maraña. El legislador todo lo sabe, los torpes somos nosotros que no encontramos el verdadero sentido de una ley, su reforma o derogación. Otro tanto pasa con los actos de la administración, cuya legitimidad se presume, igual que la constitucionalidad de las normas. Sólo un esfuerzo denodado de nuestra parte (mental, probatorio) habilita destruir la presunción de "superheroidad" del legislador, el derecho, la administración. Pobres nosotros los ciudadanos comunes, los que no entendemos la "naturaleza jurídica" de las cosas, los "institutos" del derecho (elementos dispersos que un día lograron acorazarse en el tiempo bajo la más fuerte y respetable categoría de "instituto"). La disciplina, su vocabulario enrevesado, ciertas prácticas, ciertos rituales.
sábado, noviembre 22, 2008
martes, septiembre 30, 2008
UNPLEASURES: el campo y los kirchner!!
Me tienen todos harrrrrrrrta! donde hay mas foros para decirlo??!!! de donde sale la marcha para decir que estoy re podrida!!?? Diganme, señores del campo... que diantres quieren ahora?? Miren, yo no estoy del lado de nadie, o estoy del lado del paìs, si se quiere, que a todas luces, no es el lugar desde donde el campo y los Kirchner intentan dirigir las vidas de los demás ciudadanos... TAMBIEN VIVIMOS EN ARGENTINA, SABEN?? Por què tanta binaridad obtusa?: "si estas del lado del gobierno, estas contra el campo; si estas del campo, vas contra el gobierno". Claro, con nosotros no está nadie! Porque es un lado o el otro, y el bendito pueblo que detenta "la soberanìa" es el jamòn del sandwich?? NOS PERJUDICAMOS TODOS, MUCHACHOS!!! Es una verguenza internacional, por si no ven la verguenza nacional!! La soberbia y la prepotencia de los dirigentes electos, en el "round" pasado, nos avergonzò a todos... ahora la soberbia la tienen los otros, ustedes, que paran otra vez! SE PUEDE SABER QUE QUIEREN, ademàs de dificultarnos la vida a todos un poquito??
Placeres cotidianos: el Koinnor
No-no-no-no: esta entrada no se refiere a la simplificación de la vida hecha por Koinnor (llamado, a secas y vulgarmente, secarropas) ni a aquella sentencia pronunciada alguna vez por mi abuela mientras mi mamá asentía enérgicamente: "el lavarropas liberó a la mujer". De lo que quiero hablar es de un gusto que me acompaña desde chica y es el de haber acomodado debidamente la ropa en el estómago del secadorcito. Cuando empecé ambos teníamos más o menos la misma altura; ahora, él es un poco más alto. Hay dos maneras, según el manual (me encanta leer los manuales, así como los reversos del shampoo) de acomodar la ropa: haciendola un rollito y poniéndola como crema pastelera alrededor de una factura (perdón pero es que almorcé y no tengo postre!) o doblándola y acomodándola como quien está haciendo una valija. Pero.. uai! que es un arte, no sólo el acomodador del cine lleva arte!: si la ropa está mal acomodada, el secadorcito se balancea enojado, la ropa golpetea dentro y no gira. Si está más o menos acomodada, o sea un poco bien y un poco mal, empieza a girar pero no levanta vuelo, al tiempo que empieza a emitir unos sonidos cada vez más fuertes, lo cual indica que la cosa marcha mal. Entonces, acomodar la ropa en el Koinnor es el arte del equilibrio: hay que saber compensar un pantalón pesado con una camisa, una toalla con un buzo y, al igual que cuando uno arma la mochila para el campamento, lo pesado va abajo (pésima idea del señor que inventó las mochilas porque lo primero que necesitás es la toalla, después de chivar pateando la ruta porque nadie te levantó, en fin). Me encanta cuando el equilibrio es perfecto y los giros arrancan como un ronroneo que se eleva hasta hacerse sordo; esto pasa cuando alcanza su máxima velocidad. Y lo que es mejor, la mamá esta contenta porque la ayudaste, la ropa sale sequita aunque también puede tratarse de tu propia ropa y en realidad te estás ayudando a vos misma/o (ahorrando plata en el lavadero, por ser mi caso). A lo que nunca me anime todavía, y lo guardo como un misterio (en realidad me da respeto... o miedito?) es a abrir la tapa antes de que termine de girar...es como faltarle el respeto a su magia no?
viernes, agosto 29, 2008
Ja! Creo que tendrìa mucha coherencia si esperara hasta marzo 2009 para postear una nueva entrada (unseguidores: ver fecha entradas anteriores). Pero mis esfuerzos para ser una incoherente total me llevan, tambièn, a forzar mi neurona para hoy... mmm, neurona...creo qeu con el lindo dìa de hoy se fue de picnic. Estp m,e `pone ante un desafio muy interesante.. podremos ser mejores sin neuronas? Podemos seguir la posta de la anticlonaciòn? En epocas donde todo se reproduce unilateralmente (con la magra participacion de un cientrìfico, a lo sumo, pero que no le hace mimitos a la planta para su versiòn transgenica ni a la ovejita para sacar a Dolly), lo top es hacer el contrary-process: retraemos la neurona a su estado primitivo de no neurona, en vez de multiplicarla para guardarla en un banco de celulas madre (vieron que hay bancos de todo no? de datos, de sangre, en el ùnico lugar que no duran es en la plaza) me ayude cuando no quiera reproducirse mas y se me muera la que se me fue de picnic. Esto no es mas que una apologìa del contracorrentismo... Por què si el mundo va para allà, uno tiene que ir para allà? Que pasa? La corriente es tan fuerte que ni siquiera nos deja un arbolito para pararnos a pensar "porquè estoy yendo para alla?". La puerta de las decisiones individuales es pequeña... pero es mìa! Yo la elegì! Me voy con mi neurona a la plaza, a buscar un arbol o un banco donde agarrarme y ponerme a pensar...
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